A quién no le ha pasado que un día deambulando por el centro de su ciudad, no ha visto una tienda interesante y diga, “bueno mañana paso que no llevo tiempo” y mañana pasa y ya no está. Está cerrada. Y entonces se pregunta y “¿por qué?”

La respuesta es sencilla y original, como la propia idea de los pop up stores. Pero esto ya lo saben sin embargo muchas personas que las han visto en otras ciudades europeas e incluso en otros continentes. Son comunes por ejemplo en arterias de la ciudad con un gusto especial por las novedades, el diseño, las nuevas creaciones y las nuevas ideas que marcan la diferencia y tendencias.

Una nueva bebida o una delicatesen son excusas para aparecer de repente unos días en un local a pie de calle o en una planta de un edificio céntrico donde disfrutar de un momento especial. Sin embargo, para que estos sitios que suelen durar solo unos pocos días, se hagan más visibles y faciliten la llegada de más personas, una muy buena idea es la de utilizar roll up publicitario, imprescindible para anunciar un negocio de forma rápida. Si queréis dotaros de estos productos, podréis encontrarlos en Grupo Junoy.

Especial porque se organizan con detalles atípicamente usados en otro tipo de locales comerciales excepto cuando hay aperturas, por esto tiene que saber diferenciarse usando otros métodos. Por ejemplo, mientras admiras piezas de artesanía hechas en cuero o coltán, te tomas un café o una copa de cava y te puedes comprar la copa. Puede haber un participante que aproveche para darse a conocer con sus poemas, canciones o monólogos, lo cual termina siendo otra aportación más para el visitante/comprador.

Y es posible que el evento pop up stores dure 2 dias, el clásico fin de semana que acapara la afluencia de amigos, invitados o visitantes transeúntes. Pero tiene fin y en ese local se abrirá otro evento, de otras características, pero otro día.

Esto en cuanto a los participantes que exponen en el local. Pero en lo tocante al negocio inmobiliario que representa esta singular manera de dinamizar la oferta en las ciudades como Madrid y demás capitales, muchos establecimientos del centro se acogen a esta modalidad de alquiler.

Por un lado, los propietarios y por otro los arrendadores y parte imprescindible a veces de estas iniciativas flotantes.

Barrios chic, alternativos e incluso otros tenidos por clásicos de la capital madrileña, acogen a un público que a su vez responde muy bien a iniciativas nuevas y diferentes, que aporten dinamismo a los creadores, diseñadores y artistas en todas sus variables.